El Mar muerto: Cultura y relajo en un solo lugar

Pese a que no tiene olas y que su agua es tan salada que uno no se puede sumergir, el Mar Muerto es un lugar interesante para visitar gracias a las diversas actividades que tiene a su alrededor, las que van desde playas hasta arqueología, pasando por un impresionante oasis en medio de tanto escenario árido.

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El Mar Muerto o Al Bahr al Mayyit (su nombre en árabe) no es mar, si no un lago bien salado gracias a las altas concentraciones de minerales. Se encuentra a 416 metros bajo el nivel del mar, convirtiéndolo en el lugar más bajo del mundo.

Con sus casi 65 kilómetros de largo, se ubica entre Jordania, Cisjordania e Israel, y es el río Jordán el principal alimentador de agua que llega con sus concentraciones normales de minerales. Pero, la evaporación hace que ésta suba a los niveles altos que tiene.

Su terrorífico nombre de Mar Muerto lo recibe porque en él no habitan seres vivos. Sólo se encuentran algunas bacterias, ya que el agua salada (diez veces más que el océano) impide todo tipo de vida en el agua.

El área que rodea el Mar Muerto está llena de historia. Por ejemplo, en Betania fue donde bautizaron a Jesús, aunque también sirvió de refugio para personajes como Juan Bautista, Herodes el Grande y David. Dentro de sus lugares atractivos están las playas de Kalia, un lugar ideal para bañarse; el oasis de Ein Gedi, donde se puede disfrutar de la naturaleza entre tanto desierto; y 

Masada, que con su arqueología le dan el toque cultural a este sector. Lo mejor es que hay buen clima todo el año, pero se recomienda ir en primavera (abril y mayo) o en otoño (septiembre y octubre).

Por todo lo dicho, el Mar Muerto es un lugar atractivo para visitar ya que está lleno de historia. Y gracias a su agua salada, es posible darse el gusto de leer el diario acostado sobre el agua sin hundirse, ya que la concentración salina permite flotar.

CÓMO LLEGAR

La vía más fácil es aterrizando en el aeropuerto Ben Gurión. LAN tiene vuelos que van desde los US$ 3.390, aunque American Airlines lo hace por US$ 2.200. También se puede llegar por Jordania, pero es más difícil y el hospedaje es más caro.

Existen buses que salen desde Jerusalén que llegan directo a la zona del Mar Muerto por US$ 8. El viaje puede durar hasta dos horas y media, dependiendo del destino que se elija.

DÓNDE DORMIR

En Masada, está el Isaac H Taylor Hostel, con precios que van desde los US$ 25 por habitación, con desayuno incluido. Tiene piscina y canchas de basketball. Para quien le guste el camping, hay espacios para armar carpa, pudiéndose dormir por un precio más económico.

Ein GediEn Ein Gedi, está el SPNI Field School (ngedi@spni.org.il), que a pesar de no ser muy lujoso, tiene piezas desde los US$ 20. Lo mejor de este hostal es su excelente vista hacia el Mar Muerto y las cascadas de Ein Gedi.

Otro lugar para dormir es el Ein Gedi Youth Hostel (eingedi@iyha.org.il), quizás el hostal más popular de la zona. Acá se ofrecen descuentos para entrar a varios atractivos del lugar. El valor de las habitaciones va desde los US $25.

DÓNDE COMER

Se puede comer en los mismos hostales. Eso sí, los precios varían según el lugar, a partir de los US$ 10. Es recomendable preguntar si dan descuentos. En Ein Gedi, hay pocas opciones para comer. Si se está apurado, un sandwich es la mejor alternativa en el Snack Bar, el que está abierto las 24 horas. Otra opción es ir al Pundak Ein Gedi, una cafetería auto servicio, donde es posible comer por US$ 10. Para una comida más casera, se recomienda ir al Home with Chaya.

QUÉ HACER

Un lugar atractivo son las playas de Kalia, que se encuentran a 25 minutos de Jerusalén. La playa Biankini & Siesta está abierta de 8am a 8pm, y se puede entrar por US$ 8. También se puede dormir, arrendando carpa por US$ 10.

Otra playa interesante es la de New Kalia, donde se arrendan toallas, sillas e incluso ofrecen servicios de masajes para relajarse. La entrada cuesta US $6. Imposible perderse las ruinas de Masada, a las que se asciende de varias formas. Una es por medio de un funicular, que cuesta US $13 y el trayecto dura cerca de tres minutos, saliendo cada media hora. Otra aventura son las ruinas del Paso de la Serpiente, una caminata de casi una hora y media. Las puertas se abren antes de que salga el sol, pero se cierran a las 10 de la mañana. El valor es de US$ 6. También es posible llegar caminando por la rampla que construyeron los romanos. El trayecto dura alrededor de 15 minutos, que uno puede hacer con guías por US$ 4. En la noche, el Sound and Light Show es imperdible. Una obra dramática que cuenta la historia de Masada, narrada en hebreo, pero con audífonos con traducción. La entrada cuesta US$ 10.

SUS AGUAS

Aunque hermosamente claras, las aguas del Mar Muerto están cargadas de sólidos microscópicos que saturan las dos partes de hidrógeno y una de oxígeno propias del agua pura, creando una especie de caldo oleoso donde la gente puede incluso flotar. Comparada con el agua de mar, las del Mar Muerto tienen 20 veces más bromo, 15 veces más magnesio y 10 veces más yodo. El bromo, componente de muchos sedantes, relaja el sistema nervioso; el magnesio cura las alergias cutáneas y limpia los bronquios; y el yodo, esencial en una buena salud, ayuda al buen funcionamiento de la tiroides. Tanto es así que todas estas maravillas son publicitadas por propietarios de Spas y companías cosméticas en todos los alrededores.

Sin embargo, introducirse en las aguas del Mar Muerto puede no ser tan recomendable si se entra con algún corte en la piel o alguna rasmilladura. Sólo ahí uno entiende qué significa la frase “ponerse sal en la herida”. Lo mismo tragarse una gota: le quemará la garganta por media hora. Y para qué hablar de una gota en los ojos. Le irritará tanto que no podrá ni siquiera abrilos. Por lo que pida ayuda de inmediato para que alguien lo guíe a la llave de agua potable más próxima que exista en la playa. En calidad de urgente.


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