Don Marka… ¿El vende humo?

Son pocas las veces que concuerdo con Felipe Bianchi. Esta es una de ellas, donde se pregunta quién es Markarián, el actual técnico de las madres, que vino a Chile a vender la pescá, un negocio que quizás el próximo martes le resulte. Mejor lea.

markaSigamos con Markarián. ¿Quién es Markarián? ¿Quién es realmente usted, como decía hace tantas décadas don Enrique Bravo Menadier?

¿El de buenas campañas en Perú, Grecia, Paraguay, México y ahora en Chile con la U? ¿Quién es, este uruguayo? ¿El de los planteles que rinden, corren y se motivan más allá de sus reales condiciones? ¿El estudioso que revisa y revisa videos, que trabaja en doble jornada, que puede sorprender a los dirigentes demostrando su fenomenal seguimiento de jugadores? ¿El que redescubrió a Seymour, el que le dio el rol de conductor a Estrada, el que ordenó una defensa que hacía agua, el que levantó a Miguel Pinto hasta alturas insospechadas, el que enrieló al ex pichanguero Hernández? ¿Ese es Markarián? ¿Uno de los más rendidores entrenadores del mundo trabajando en Chile? ¿Un miembro del club de los 30 o 40 más capos, como se dijo cuando llegó a Santiago?

¿Es ese? ¿O Markarián más bien es el ideólogo y responsable de ese asqueroso arreglo entre Sol de América y Olimpia por la Copa Libertadores hace algunos años? ¿El cabecilla del repudiable acuerdo de Paraguay y Colombia en las clasificatorias pasadas? ¿Ese tipo capaz de decirle a los dirigentes de la U -textualmente- que nunca serán grandes a menos de que manejen, presionen y controlen a los árbitros y a los periodistas chilenos? ¿El que inventó mañosamente lo de “Acosta a la U” para complicar a Everton?

¿Quién es, al final, Markarián? ¿Ese hombre de un peso cultural evidente que se aviene con el mejor pasado de la U, el señor de los conceptos educados y las buenas palabras? o el que no tiene palabra y un día dice que se quedará tres años y al otro que se va antes de terminar su contrato? Qué difícil entender la mezcolanza, el revoltijo y el fárrago. ¿Qué es Markarián; una engañifla, una rapsodia, un mazacote? Ya sé, me va a decir el lugar común de siempre: que el ser humano es mezcla, que hay grises, disgregaciones y matices; que no existen las certezas, que la coherencia es fome y fea, que no hay pureza ni homogeneidad posible. Me va a decir que nada importa, que hasta cuándo, que para qué tanto. Que sólo los tontos creen en las vidas sin tonalidades, salpiques y vueltas de carnero. Puede ser. ¿Pero tanto, digo yo? Aquí hay gato encerrado. O Markarián tiene dos personalidades y se volvió loco de remate con el paso de los años… o es un fresco y un gran actor que -insisto- se va ir de Chile sin decirnos nunca la verdad: quién es, para qué vino y adónde diablos se va ahora.


Tagged as: ,